Me estoy frotando los ojos por su apariencia tan inesperada. Los cierro y miro de nuevo. Blanco. Preciso, armonioso, poético como siempre. Pero blanco. ¡Solo blanco!
Ya hace mucho tiempo aprendimos lo de “less is more”. La reducción a la esencia. Espacio, proporción, luz. Tal vez también transparencia y construcción. De esto se trata en la arquitectura moderna, y el Pabellón de Barcelona diseñado por Mies van der Rohe es su icono por excelencia.
Probablemente ya lo haya visto mil veces, después de veinticinco años como guía de arquitectura en Barcelona. Con sol, viento, lluvias torrenciales, tormentas eléctricas, nieve. En la madrugada, durante el calor de la siesta o bien con luna llena. Y siempre estaba deseando volver a este lugar único. El pabellón alemán es la experiencia arquitectónica definitiva, sin par en todo el mundo y desde hace muchas décadas.