La declaración de estado de alarma por Covid-19 obligó a Bernd Knöller a cerrar su restaurante en Valencia. Desde entonces entrevista en su podcast (El PutoCrack Club) a personalidades atrapadas en su casas con el hashtag #StayTheFuckHome, Quédate en tu maldita casa.
Como explica en su magnífico artículo el crítico de arquitectura Oliver Wainwright de The Guardian, todas las epidemias han cambiado la forma de relacionarnos con la arquitectura y el urbanismo. Es todavía pronto para saber cómo será la vida post-Covid-19 de los valencianos, pero a estas alturas ya somos conscientes de las limitaciones de nuestros hogares.
Las viviendas reflejan la relación con el urbanismo y el espacio público y la forma de vida de una sociedad. En Valencia el hogar es el lugar íntimo de la familia en el que conviven hasta tres generaciones.